Cómo cambiar de trabajo presencial a remoto
Un redactor freelance es un profesional independiente que escribe textos (artículos, blogs, redes sociales, correos) para empresas o personas, bajo un contrato de servicios y sin exclusividad laboral. Funciona como autónomo, cobra por proyecto, palabra u hora, y suele especializarse en marketing de contenidos para atraer clientes.
Sin embargo, dado que la concepción más común de este profesional es la de un “redactor de contenidos freelance”, sus funciones suelen corresponderse con las necesarias para ejecutar una estrategia de marketing de contenidos.
Esto incluye, entre otras cosas:
Investigación y planificación de temáticas para contenidos en blogs y redes sociales.
Redacción de dichos contenidos.
Redacción de boletines de correo electrónico.
Edición de documentos para garantizar al comprensión y gramática adecuada.
Optimización de contenidos para el posicionamiento en buscadores.
Búsqueda de fotos y material gráfico para ilustrar los contenidos.
Datos que necesita un redactor freelance
El sector al que pertenece el cliente que ha contratado el servicio de redacción.
La audiencia objetivo del texto o documento a redactar.
Las instrucciones del contenido a redactar, a menudo, con una estructura preliminar o puntos a tratar.
Los plazos de entrega y revisión.
Por supuesto, puede haber clientes con menos experiencia, en cuyo caso será el redactor profesional, quien solicitará esta información, para la aprobación preliminar del cliente.
El redactor procede a escribir el contenido siguiendo las pautas marcadas.
Se procede a la entrega del texto, tras lo cual puede haber un proceso de revisión, modificación o ampliación, a requerimiento del cliente.
Tipos de redactores freelance
Si nos referimos al redactor freelance de forma genérica, podemos distinguir una gran variedad de tipologías, en función del uso que se haga de sus textos.
Redactor de empresa: especializado en documentos de recursos humanos, planes de negocio, manuales de entrenamiento, memorandos de empresa, casos de estudio, entre otros
Redactor de relaciones públicas: especializado en notas de prensa, discursos, comunicaciones empresariales.
Redactor técnico: especializado en manuales operativos, documentación de procesos, redacción de instrucciones de montaje.
Redactor académico: especializado en “papers” o artículos académicos, libros de texto y material escolar.
Periodista: especializado en artículos de noticias, guiones de noticiarios, reportajes.
Redactor publicitario o copywriter: especializado en textos de conversión y venta, como anuncios, descripciones de productos, páginas de captura, páginas de venta.
Principales ventajas
Flexibilidad y Autonomía: Control total sobre el horario de trabajo y capacidad para decidir dónde trabajar, facilitando la conciliación familiar.
Potencial de Ingresos: Los redactores pueden establecer sus propias tarifas y aumentar sus ingresos según la experiencia, la especialización o el volumen de trabajo
Variedad de Proyectos: Posibilidad de escribir sobre diversos temas, evitando la monotonía y ampliando conocimientos en áreas como marketing, SEO, o creación de guiones y e-books.
Selección de Clientes: Libertad para elegir proyectos que interesen o se ajusten a la especialidad, evitando clientes difíciles.
Desarrollo Profesional: Mejora continua de habilidades técnicas de escritura y competencias digitales al investigar diferentes nichos.
Ahorro de Tiempo y Dinero: Se eliminan los gastos de transporte, comidas fuera y el estrés de los desplazamientos diarios.
Principales desventajas de ser redactor freelance:
Inestabilidad económica: Los ingresos varían mes a mes; pueden existir periodos de abundancia seguidos de escasez.
Falta de beneficios sociales: No se perciben vacaciones pagadas, aguinaldos, ni seguros médicos; los gastos de salud y jubilación corren por cuenta propia.
Carga administrativa y comercial: Además de escribir, el redactor debe conseguir clientes, gestionar facturas, negociar y hacer marketing propio.
Aislamiento y soledad: Se pierde la camaradería de una oficina, lo que puede provocar sentimientos de aislamiento.
Gestión del tiempo y disciplina: Requiere una gran autodisciplina para cumplir plazos sin supervisión, a menudo trabajando más horas que en un empleo tradicional.
Consejos que garantizan mantener tus clientes:
1. Trabaja tu asertividad: Ésta debe ser una de tus principales competencias. Escucha a tus clientes con atención, mantén siempre la calma y haz que se sientan comprendidos cuando te formulan una queja. Comunícales tus opiniones con respeto y efectividad, muestra tu posición, pero escucha la suya.
2. Crea clientes fieles.:Tus clientes deben saber que aprecias su fidelidad hacia ti, no la des por consabida y muéstrate totalmente disponible cuando no se encuentren satisfechos. Deben saber que vas a trabajar por solucionar el problema pues son tu principal prioridad como redactor freelance.
3. Preséntate como un profesional: La primera impresión es la más importante. Tu apariencia ha de ser la de un completo profesional, por tanto, cuida tanto tu lenguaje verbal como el no verbal: tus gestos, tono de voz, entorno y movimientos dicen más de lo que piensas.
4. Escoge con quién quieres hacer negocios: Realiza un análisis de necesidades de tus clientes. Si no puedes satisfacer las de algún cliente que formula quejas continuamente, será mejor que no intentes retenerlo.
5. Comete los errores sólo una vez: Aprende de ellos, reflexiona sobre cuáles fueron las causas del problema y procura que no vuelva a repetirse. Tus clientes se sentirán seguros de esta forma.
6. Tómate las críticas con calma y profesionalidad, no como algo personal. Tus reacciones han de ser maduras y serenas.
Se constante, los frutos no se ven en un día, el trabajo freelance te da oportunidades.


Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.